| "Naces y ya estás jodido. Sales
al mundo y ya estás jodido. Subes un poco más
alto y estás un poco menos jodido. Hasta que un día
te sitúas arriba, en una atmósfera enrarecida
y te olvidas de lo que es estar jodido. Bienvenido a la tarta
a capas..." De aspecto impecable, bien vestido y atento,
nuestro héroe parece un hombre de negocios cualquiera.
Negocia con cocaína y éxtasis como si de una
mercancía cualquiera se tratase; ha hecho una gran
fortuna sin siquiera ensuciarse las manos o perder el anonimato.
Pretende jubilarse ahora que todavía es suficientemente
joven para disfrutar de las ganancias que ha obtenido ilegalmente.
Calcula que en un par de días podría verse
fuera del negocio. Ése es el plan, en cualquier caso.
Pero, como pasa con los planes mejor trazados, de alguna
forma fallan...
Jimmy Price, su jefe del crimen organizado le pide un par
de favores. La hija drogadicta del poderoso criminal Eddie
Temple ha desaparecido y Price quiere que la localice: parece
bastante fácil. Al igual que el segundo favor que
le pide Price: un asesino a sueldo llamado el Duque ha localizado
un envío enorme de éxtasis. Price necesita
un intermediario para llegar a un arreglo y comprar la droga.
Dos trabajos más, piensa nuestro héroe, y
soy libre. Pero nada es tan fácil como parece. Entran
en juego un señor de la guerra de Serbia y un montón
de peligrosos personajes procedentes de los bajos fondos
para ayudarle y estorbarle, y enseguida se da cuenta de
que salir del negocio de las drogas puede costarle todo
lo que tiene. Incluso la vida.
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