Es la imagen más indeleble de la Guerra del Pacífico
- un momento en el tiempo inmortalizado en un film sobre
cinco Marines y un sanitario de la Marina levantando la
bandera de EE.UU. en el monte Suribachi, pocos días
después de comenzar la encarnizada batalla por la
guarnición japonesa de Iwo Jima, una isla desierta
de playas de arena volcánica y cuevas de azufre.
Para los hombres que aparecen en la foto, levantar la bandera
es una pequeña formalidad en medio de una extenuante
batalla; pero para aquellos que vuelven a casa, la imagen
de estos hombres trabajando juntos en silencio para superar
unas devastadoras adversidades da un nuevo sentido a la
noción de héroe.
Para aprovechar la ola de sentimiento que la foto inspira,
los "izadores de la bandera" son sacados del combate
y enviados a casa para continuar sirviendo a su país
- no en el campo de batalla, sino entre multitud de fervorosas
masas reunidas para estar cerca de "verdaderos héroes"
y extender unos talones extremadamente necesarios para financiar
el esfuerzo bélico.
Sólo tres volvieron vivos - John "Doc"
Bradley, un sanitario de la Marina; Ira Hayes, un tímido
nativo americano; y Rene Gagnon, un soldado mensajero que
evitó disparar su arma.
Los tres "izadores de la bandera" desempeñan
el papel de héroe a la perfección - recorriendo
sin descanso el país, estrechando las manos adecuadas,
diciendo las palabras correctas - mientras que el poder
de su imagen rescata el flaqueante esfuerzo de guerra. Pero
en su interior sienten que, al igual que sus amigos y hermanos
caídos en combate, una parte de sus almas nunca abandonarán
las negras arenas de Iwo Jima.
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